Las diferentes iluminaciones se realizaron en colaboración con la oficina de arquitectura Fehlmann.
La renovación del luminario existente en la sala principal fue notable por su gigantesca dimensión.
El desmontaje de todas las piezas, dado su peso considerable, fue un trabajo de precisión para devolver todo su esplendor a este objeto majestuoso, que retoma su lugar en el salón de baile.
Un objeto único que ilumina el espacio de manera cálida, gracias también a su color y forma original.